Un niño y su hermano juegan cerca de una pared cuando escuchan a unos hombres planear hacerle daño a su amigo Pablo. Con la ayuda de su mamá, el niño corre a toda prisa a avisarle a Pablo, y Dios usa su valentía para protegerlo. Una historia que enseña a los niños que, con la ayuda de Dios, siempre podemos hacer lo correcto y defender a quienes amamos.